Definición
El procedimiento sistemático de construir un modelo o estructura que satisface un conjunto de premisas pero falsifica una fórmula o teoría candidata, usado para demostrar no-implicación o invalidez en términos semánticos.
Principio
Principio
Refutar una afirmación de implicación produciendo una estructura testigo en la que todas las asunciones son verdaderas mientras que la consecuencia alegada es falsa; un único contramodelo basta para mostrar no-implicación semántica.
Demostración
Demostración
Dado el conjunto de premisas {p→q}, construir una valuación v con v(p)=falso y v(q)=falso. La implicación p→q es verdadera en v pero q es falso, así v es un modelo de las premisas que falsifica q, probando {p→q} ⊭ q.
Aplicación incorrecta
Aplicación incorrecta
Construir una estructura que omite la lengua o la firma (por ejemplo dominio distinto, símbolos de función faltantes) o afirmar no-implicación a partir de un contraejemplo inválido que no satisface todas las premisas.
Consecuencia
Consecuencia
Un contramodelo válido establece la independencia semántica de la conclusión respecto a las premisas, orienta la reparación de la teoría e identifica axiomas o restricciones adicionales necesarios.
Inversión
Inversión
En lugar de producir un contramodelo, puede intentarse una prueba de que no existe contramodelo; la existencia de una demostración de implicación contrasta directamente con la construcción de contramodelos.
Límite
Límite
Se aplica a la semántica modelo-teórica en lógicas proposicionales, de primer orden y otras; su eficacia depende de la decidibilidad y de técnicas disponibles para construir modelos y no sustituye a los sistemas de prueba sintácticos cuando falta completitud.
Tensión semántica
Tensión semántica
La construcción de contramodelos compite con la provisión de contraejemplos sintácticos y con la búsqueda de pruebas: el contramodelo es semántico y constructivo, mientras que una refutación sintáctica aporta el testigo dual mediante derivación.
Síntesis
Síntesis
La construcción de contramodelos es el método de producir una interpretación concreta que satisface las premisas pero viola la conclusión, demostrando así la no-implicación semántica y guiando la revisión de la teoría.